¡No quiero gritar, ni enojarme, pero simplemente no lo controlo!

Las personas reaccionan bien, cuando se sienten bien

(Adaptado de una frase de Jane Nelsen:

Los niños se portan bien cuando se sienten bien)

Los padres somos seres humanos, sentimos, necesitamos, nos cansamos, etc… etc.. etc…

Podemos comenzar por deshacernos de la idea de perfección que a muchos nos vendieron, no es algo que se pueda alcanzar, entonces ¿para qué buscarla?, por el contrario, los errores son grandes oportunidades para aprender.

¿Cuándo fue la última vez que dedicaste tiempo para ti mismo?

Ya sé, no tienes tiempo. Entre el trabajo, los hijos, la casa, con quién dejarlos, etc, hay múltiples razones para no hacerlo, además, nos vendieron la idea de que una buena madre o un buen padre da todo por sus hijos, entonces el sentimiento de culpa por dejarlos con alguien más un rato para sacar tiempo para ti, no te deja hacerlo.

Entonces qué es lo que pasa, guardas y guardas, estrés, cansancio, enojo, etc y lo sacas en esos momentos cuando estás frente a los desafíos de crianza y tus hijos son los que pagan al final, el que tengas tanto acumulado que no puedas contenerlo y por eso explotas, sin querer hacerlo ya es más fuerte que tú.

¡Entonces, no son tus mismos hijos los que al final se ven afectados, porque no te sientes bien!!!

¿Cada cuánto te enfrentas a desafíos de crianza?

¿Diariamente verdad? Entonces, ¿cada cuánto crees que deberíamos sacar tiempo para nosotros mismos? Exacto, diariamente.

Plan de acción:

Dedica tiempo para ti todos los días:  Pueden ser 15 minutos solamente.  En este tiempo puedes hacer algo de ejercicio, al menos caminar dando vueltas en la cochera, subiendo y bajando gradas, o bueno si tienes chance puedes salir a caminar, correr, ir al gymnacio, nadar o lo que te guste. Moverte un poco elevará tus niveles de energía.  Mientras te ejercitas puedes mantener una respiración profunda y una mente positiva.  Un buen ejercicio para la mente puede ser, agradecer, agradece por los pequeños detalles: por poder levantarte, caminar, respirar, también por los demás, gracias por el esposo, la esposa, el exesposo o la exesposa, los hijos, y agradece por cada desafío de crianza que genera cada uno de ellos, porque te ayudan a crecer como persona, y así sucesivamente, puedes agradecer por el trabajo, los recursos de apoyo con los que cuentas, etc, etc, etc.

Busca recursos de apoyo: necesitas encontrar alguna persona de confianza con quien puedas dejar a tu hijo al menos una hora a la semana.  Si tienes pareja, pueden turnarse para que cada uno pueda tener tiempo para sí mismo y pueden dejar a los niños con alguien para salir en pareja sin los niños también.

Deshazte de la culpa: Recuerda que al fin y al cabo, tus hijos se verán beneficiados porque si estás bien y te sientes bien, reaccionarás mejor.

Haz una lista de esas cosas que te gusta hacer que te ayudan a estar bien: se vale incluir ir al cine, al salón de belleza, a “mejeguear” con los amigos, a tomar café con las amigas, dormir, leer, pasear o cualquier otro hobby y programa tan frecuente como puedas realizar una o todas estas actividades, de ser posible una vez a la semana.

Recuerda que eres la persona más importante en la familia, porque si estás bien, los demás también estarán bien.  De esta forma también les modelas a los niños amor propio, hábitos de autocuidado, ellos aprenden a respetar tu espacio y aprenden a cuidar de ellos mismos.